Tácticas para ahorrar cuando vive en arriendo
Foto: InfoEstructura

A pesar de la gran oferta que existe actualmente para adquirir vivienda propia, para muchas personas aún resulta imposible considerar obtener un crédito hipotecario o completar la cuota inicial de la compra, que suele ser del 30% del valor total de la vivienda. Para ello, es mucho mejor seguir ahorrando y considerar la idea, de nuevo, a futuro.

Quizá por eso –y por el costo de los impuestos- es que aún muchas personas, en Colombia, siguen viviendo en arriendo: según un estudio del BID cerca del 40% de los habitantes de Bogotá viven en arriendo; mientras Medellín y Cali también tienen tasas superiores al 35% de ciudadanos viviendo en alquiler. Entonces, la tendencia parece ser normal además, por las ventajas que se pueden llegar a tener con el arriendo.

Incluso, de acuerdo con César Llano, presidente de Fedelonjas, hoy en día el arriendo “es mucho más barato de lo que era hace 10 años, cuando estaba en el 0,7 o 0,8 del valor comercial, hoy está alrededor del 0,5 o 0,6. Así, hay que aprovechar esas condiciones de mercado inmobiliario”. Pero el valor puede depender de muchos factores que involucran ubicación, tamaño del inmueble, características así como la demanda, por lo que es posible encontrar que apartamentos con características similares, pero en distintas zonas, tengan una gran diferencia en su valor de cotización.

Con este panorama, lo ideal, es siempre buscar la forma de que todo resulte mucho más económico del presupuesto que tiene planeado, especialmente cuando hasta ahora está buscando dónde vivir, según Yahoo Finance y CBS News:

• Compare: Es lo básico y principal. Incluso, antes de seleccionar zonas, establezca un presupuesto promedio para saber cuánto puede llegar a disponer y a eso, sumarle cuánto podría llegar a consumir en servicios públicos. Luego de eso, ahí sí, empiece su búsqueda y mire cuáles serían esos sectores donde estaría dispuesto a vivir y que estén acordes con su presupuesto. Este primer sondeo lo puede realizar en buscadores por internet, pero siempre encontrará tarifas más económicas si va directamente a la zona y busca otros anuncios.

• Negocie el precio: Muchos propietarios o empresas arrendatarias pueden mirar opciones para que, si está interesado, las condiciones de pago sean mucho más sencillas para los posibles arrendatarios, más si usted demuestra que puede llegar a ser un muy buen inquilino por su historial crediticio y las recomendaciones de otros arrendadores. Una estrategia para esto, es ofrecer un pago por adelantado.

• Más tiempo: dependiendo del tipo de contrato que usted establezca y de las condiciones de su arrendador, verifique si hay opciones de que entre más largo sea su tiempo de permanencia en el inmueble, exista una posibilidad de que le reduzcan el canon mensual. Esto, porque usted le está asegurando al arrendador que su vivienda no quedará “sin dejar de producir”, entonces, eso es algo que le puede interesar bastante.

• Temporada: hay periodos en los que la gente suele hacer cambio de vivienda, por lo que puede encontrar menos opciones o algunas más costosas. Éstas, suelen ser entre enero y febrero y noviembre y diciembre. Entonces, si puede esperar luego de estos meses quizás encuentre mejores oportunidades.

Y cuando ya ha tomado el arriendo, las páginas de Real State y The Penny Hoarder, ofrecen las siguientes recomendaciones:

• Compartir apartamento: la opción más sencilla y rentable. Cuando tiene un roomate o dos, los gastos se dividirán en la misma cantidad y eso le permite acceder a apartamentos o casas mucho más grandes y en mejores zonas de lo que usted podría conseguirlas si vive solo. Eso sí, asegúrese que la persona con la que vaya a compartir su espacio tenga un modo de vida similar al suyo, con el que no vaya a tener problemas a futuro y, especialmente, establezca las condiciones de pago y cuáles serán los servicios que van a usar por los que vayan a pagar.

• Descuento automático: para evitarse complicaciones y ahorrar en posibles intereses de mora o impagos, puede hacer que su banco descuente automáticamente de su cuenta, mes a mes, el monto correspondiente al arriendo. Eso le ayudará a estar mucho más tranquilo pero, a la vez, verifique siempre contar con el dinero disponible para evitar inconvenientes. 

• No pierda el depósito: cuando se hace un contrato de arrendamiento con una inmobiliaria, suelen pedir un depósito para asegurar el pago de ciertas cosas (como el pago de servicios públicos), una vez acabe el tiempo de arrendamiento y usted decida irse. No recuerde que ese dinero puede tener unos excedentes que no debe olvidar cobrar.
 

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